Promotor Cultural por excelencia, Pedro Salima se convierte en el Primer Protagonista en las Regiones

En el estado Nueva Esparta, el escritor, guionista y difusor cultural Pedro Salima, se convirtió en el primer Protagonista del Cine Venezolano en las regiones que ofreció una Clase Magistral organizada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC).

Pedro Salima

Mientras proyectaba una película, en una de las tantas comunidades del estado Nueva Esparta que empezó a recorrer en el año 1998, Pedro Salima experimentó su punto de inflexión como difusor cultural. Ese día, una pared blanca sirvió como pantalla y a medida que fue avanzando la película, Pedro y sus colaboradores se fijaron que los niños lanzaban piedras a la pared mientras avanzaban cautelosos hacia ella. También se asomaban detrás, buscando el ingenioso mecanismo que hacía funcionar la proyección.

Ese recuerdo de los primeros años como difusor cultural, esa curiosidad latente de los espectadores ante lo desconocido abrió un panorama mágico a Pedro Salima, y una determinación que ha marcado el resto de su trabajo, “la sed de cine que había en las comunidades y las pocas posibilidades que tienen las comunidades de ir a una sala de cine comercial (…). Por eso nos sentimos motivados y hasta obligados de continuar con ese trabajo”.

Fue de esta manera que nació la Asociación por un Buen Cine, un colectivo de amigos y colaboradores que tienen la misión de llevar un cine venezolano y extranjero de contenido.

“Nosotros comenzamos a proyectar en la calle en 1998 y desde allí no hemos parado, con muchas dificultades y en la medida en que uno va en esta promoción del cine, va descubriendo las características y sabemos qué tipo de películas podemos llevar, qué tipo de películas son atractivas para la comunidad y también el cuidado con las escenas violentas porque los primeros espectadores son los niños”.

El transitar como difusor cultural para Pedro Salima ha estado marcado por anécdotas maravillosas. Recientemente sucedió en una presentación especial ante los privados de libertad de un centro penitenciario, que la película “Libertador Morales, el justiciero” (2009) de Efterpi Charalambidis mantuvo a los hombres a la expectativa. Cuando el personaje de Libertador Morales derrotaba a los delincuentes, los hombres de la prisión celebraron esa proeza mientras unos pocos los llamaban ‘traidores’. Ese tipo de reacciones del público fue y es lo que mantiene a Pedro Salima en su ardua tarea de seguir ofreciendo cine en espacios no convencionales.

Esa tarea no ha sido fácil. Al principio, Pedro Salima organizaba las proyecciones de cine para los programas que llegaban de otros lugares, en especial de Caracas, luego se fue independizando para salir a las comunidades con equipos prestados.

Con Cines Unidos se unió en un convenio para ofrecer un “Martes selecto”, donde las funciones les reportaban una pequeña cantidad de dinero que invertían en el alquiler de equipos para salir nuevamente a las comunidades.

“Generalmente había algún amigo en esa comunidad donde teníamos contacto. Ese contacto servía para convocar y nosotros llegábamos con nuestros equipos y proyectábamos”.

Gracias a esta experiencia, Pedro Salima coordinó la Muestra de Cine Itinerante del Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita, de 2009 a 2013; también ha sido organizador del programa “Un viaje de películas en Nueva Esparta” y promotor del programa “El cine al alcance de todos”.

Pedro Salima

Ver cine y escribir

El acercamiento de Pedro Salima al cine llegó a muy corta edad porque su papá y su tío eran dueños de un cine en un pueblo pesquero en la Península de Paraguaná, en el estado Falcón. De esa manera le tocó la suerte de conocer a los actores Sara García y Pedro Infante, quienes viajaban por todo el mundo en la época dorada del cine mexicano.

“Esa experiencia fue alimentada luego con mi acercamiento a la literatura en la casa de mi abuelo en el campo, que era una casa de campesino pero donde había libros y muchas revistas. Yo me iba todas las vacaciones escolares a esa casa ¿y qué puede hacer un niño con su tiempo en un campo? Si tenía libros, era ponerse a leer”.

Empezó a escribir muy joven en la prensa cuando estudiaba administración en la Universidad del Zulia, núcleo Punto Fijo. Al mudarse al estado Nueva Esparta, Pedro Salima empieza a publicar sus primeros cuentos, “Al margen de las campanas” (1983) y “A la suma del tiempo” (1986), a los que se unen tiempo después “Nocturnos de abril” (1991) y “Hedor a muerte y otros cuentos amortajados” (1994).

Pero Salima no solo se dedicó al cuento, también escribió novelas y ensayos en las que destacan “Ceremonia del silencio” (1998), “Discreta agonía” (2001), “Del maestro y la escuela” (2004); es por estas experiencias en las letras que le llegó la oportunidad de escribir guiones cuando los cineastas Víctor Luckert y Maria Nela Alas lo vincularon al medio cinematográfico.

De esta manera fue guionista en cortometrajes de ficción y documental que incluye títulos como “Paraguachoa resiste” (2012), “Judas de abril” (2013), “Chelías” (2013), “De pana” (2013), “Cuentero” (2015) y “Retratos del saber popular” (2015).

Pedro Salima confiesa que le cuesta desprenderse de su papel de narrador de cuentos y novelas, al momento de sentarse a escribir el guion para algún cortometraje. Dueño de las palabras, Pedro escribe un texto lleno de poesía, pero se da cuenta que esa poesía no encaja mucho para una imagen cinematográfica.

“En la literatura el peso lo tiene la palabra, en el cine el peso lo tiene la imagen. Ese conflicto entre la palabra y la imagen me cuesta entenderlo en mi condición de escritor”.

El consejo que Pedro Salima dio a los estudiantes de cine que acudieron a su Clase Magistral en el estado Nueva Esparta, es que se atrevan a hacer cine y que “consuman buen cine”. En su papel como promotor cultural en las comunidades, Pedro solo acumula satisfacciones, “ha sido extraordinaria porque las comunidades tienen la posibilidad de que cuenten sus historias”.

Alizar Dahdah Antar, vicepresidenta del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), estuvo presente en la Clase Magistral de Pedro Salima que se realizó en Fundacite, en Porlamar, estado Nueva Esparta.

“Necesitamos que haya gente como tú y como todas esas personas que te han acompañado durante estos más de 20 años en la promoción del mejor cine que se realiza en Venezuela y en el mundo entero, para llevar el cine a esas personas donde no hay salas de cine comerciales, no necesariamente tienen que ser tocados por el cine a través de una sala de cine comercial”.

De esta manera, Pedro Salima se convierte en el primer invitado que ofrece una Clase Magistral en el estado Nueva Esparta, a través del programa que organiza el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, Descubriendo Nuestros Protagonistas del Cine Venezolano como parte de la celebración por los 120 años del cine nacional.

Texto: Mawarí Basanta
Fotografía: Cortesía